Acostumbro a mirarte a los ojos mientras fumo. Sin embargo hoy me han abandonado los interlocutores. Así, frente a mi tan sólo tengo postales familiares recortadas en marcos de plata. Mi mirada perdida y las pocas ganas de pensar. Observo mi última calada desde una perspectiva alojada en la ilusión de mis ojos. Es curioso como el humo tiende a alcanzar diversas formas. Primero tan sólo es un fino hilo extendiéndose hacia la infinidad de la atmósfera, después se masturba en poliedros concéntricos recalcando su circularidad. Altos techos italianos con huellas de nicotina, la horizontalidad del universo tumbado en un diván.
Querida Raquel, como creo que siempre es mejor un octocálogo a tiempo que un decálogo a destiempo, te he escrito una serie de consejos para intentar hacer de esta tu nueva aventura vital una experiencia un poquito más feliz y llevadera. 1 - BEBER Este consejo ya lo traes bien aprendido de casa y te podrá parecer obvio y redundante que te lo proponga. Sin embargo, los primeros días quizás tengas cierto temor a un contacto excesivo con nuestro querido líquido elemento debido a las funestas consecuencias emocionales que una resaca nos puede ocasionar, así que es importante recalcar que es en esta primera fase cuando tu idilio con la dipsomanía se debe ver más estrechado y reforzado. ¿Por qué? ¿Porque acaso quiero que te alcoholices desde los inicios para que en un futuro cercano te encuentren por la noche caminando descalza y en camisón como nuestra querida y admirada Amy Winehouse? No, porque quiero que aprendas el idioma lo más rápido posible. Y eso sólo se consigu...
Comentarios